Publicado por Andrée Burgat bajo Mundo Mujer el 29 de Enero de 2008.

(Editorial de Cosmo febrero 2008)
Cada cierto tiempo me refugio en la casa de María Elena, mi profesora de literatura. Además de darle mil vueltas a la vida, me da los autores que uno no puede dejar de leer (y que plasmo en Contiempo). Pero esta vez, además de los títulos, me entregó una fotocopia diciendo que era un cuento que todas debiéramos leer y –bajo locura temporal y refiriéndose a la autora, Thamar Jaramillo– me dijo: “encuéntrala”.
La Esposa lo leí por primera vez en voz alta y lo sigo leyendo con énfasis y casi a gritos cada vez que tengo al frente a otra esencia ansiosa por sumergirse en la mente humana. Tanta fascinación me produjo, que busqué a Thamar y le mandé un email. A los minutos sonó el teléfono y era ella, quien me contó la historia detrás del cuento: fue creado cuando tenía 24 años e inspirado en un día que su madre le pidió que asistiera al funeral de un amigo. Fue con una amiga que, cuando le mostró a la Mena (ex mujer del difunto) y la Nela (la actual) le hizo atrapar la certeza de que a las mujeres les enorgullece el alma ser la viuda de…
Casi 25 años después, fuimos con Carolina Muñoz, directora de arte de Cosmo, a uno de nuestros tantos almuerzos bien conversados y le conté todo. Empalideció. El fallecido era tío de su madre y la Mena es una de las mujeres inolvidables en su vida. Y nunca nadie se enteró de que había tan magistral escrito inspirado en ella.
¿Qué es lo que intenta mostrarnos la vida con acontecimientos que rayan en lo fantástico? ¿Por qué tenía que encontrar a Thamar Jaramillo? ¿Qué significará este cuento para la Caro?
Lo único cierto es que nada hubiese sucedido si yo no hubiera estado dispuesta a jugar, a seguir la huella, a asumir que estoy abierta a recibir y a hacer que las cosas pasen. Una amiga, al confesarle que algo había cambiado en mí desde la venida a Chile de Amma (la señora de los abrazos), me dijo que creía que esta hindú había logrado que, por primera vez, estuviéramos dispuestas íntegramente a recibir, que era más fácil dar –porque damos cuando queremos– pero que recibir es diferente. Y tiene razón. Cuando esto se declara se produce el real encuentro, te sucede lo inesperado, te sorprendes con los momentos, te dejas embriagar por la magia de tu vida, se te aparece el amor de frente y contemplas la sinceridad extrema. Al estar receptivas, se hace fascinante la existencia. ¿Qué es lo que te impide recibir? ¿Por qué a veces te quedas fuera de la experiencia?
Hagamos algo… Desde ahora, ya que te encantó The Secret, empieza a sentir qué es lo que pasa a tu alrededor y prométete que abrazarás los encuentros. Yo, de no haberlo hecho, hubiese perdido más que un cuento, toda una vida sentida en este último mes. ¿Te animas? Entonces… ¡Juega!
Andrée Burgat
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Publicado por Andrée Burgat bajo Mundo Mujer el 6 de Julio de 2007.
Un adorado amigo me prestó el documental The Secret, donde se postula que los seres humanos, a través del pensamiento, construimos nuestra realidad. Nada menor si piensas que esto significa que no sólo tu futuro depende de lo que estás sintiendo hoy, sino que, además, lo que experimentas en este instante es el resultado de un pensamiento pasado. En realidad, para mí The Secret es una teoría que se encarga de confirmarme la creencia de que todos somos capaces de, maravillosa y peligrosamente, vivir sólo aquello que queremos vivir.
No se trata de brujerías ni de esoterismo excéntrico. Tiene que ver con algo muy primitivo: la pasión. Claro, porque una cosa es desear algo en particular, pero otra bien diferente es apasionarse con eso. Aquí entra la segunda parte, que tiene que ver con la ley de atracción y que no es otra cosa que, así como está la ley de gravedad, existe también ésta, que nos permite, a través de la energía, atraer lo que anhelamos. Bueno o malo.
¿Cómo vivir tus sueños? A grandes rasgos te cuento que según esta ley es soñando, agradeciendo lo que ya tienes y dándole permiso a la vida para que te entregue tus deseos.
Si me dices que tu anhelo es imposible y que como no sabes cómo podrías lograrlo prefieres no apasionarte para no sufrir, entonces te digo que lo más interesante es que las personas que han alcanzado las cosas más increíbles lo único que no sabían era cómo las iban a conseguir. Para pensarlo ¿O no?
Yo, como buena mujer intensa, acepté la invitación de The Secret y hace días que estoy practicando algunas técnicas. El resultado casi me hace tiritar de impresión. Estoy alucinada :) Por eso, esta editorial no podía no convidarte a que te preguntes cómo tu presente se liga finamente con tus deseos pasados (conscientes e inconscientes) y solicitarte que analices bien qué mueres por vivir en el futuro. ¿Qué te detiene a soñar con pasión? ¿Quién dijo que no se puede? Para darte un ejemplo concreto, confieso que mi madre partió cosiendo bastas en una ciudad de la Quinta Región y terminó como una de las manos de confianza del mítico diseñador francés de alta costura André Courrège.
Pero como estos temas pueden ser controversiales, yo siempre, después de que me apasiono con ellos, digo la famosa frase de Carlos Pinto: “No se trata de creer o no creer, pero esto te puede pasar el día menos pensado” ;)
Gracias por escribirme, compartir tanto y tener este nivel de complicidad al ser parte de Cosmo. Somos millones las mujeres alrededor del mundo que sucumbimos mes a mes a ella…Andrée
Publicado por Andrée Burgat bajo Mundo Mujer, Sexo y Pareja el 30 de Mayo de 2007.

Cosmo Editorial Junio 2007…
Desde que empecé a trabajar en Cosmo me he preguntado por qué los hombres son tan importantes en nuestra vida. Y he concluido que los necesitamos para, en la inmensidad de la dualidad, reconocernos a nosotras mismas como seres femeninos, contrarios a lo que ellos representan. Esto, que está íntimamente ligado al tema de la identidad, está lejos de ser trivial. A modo de ejemplo, te cuento que en una tribu africana se dicen, al saludarse, “Te veo”, como una maravillosa forma de hacer latente la existencia.
A esto se suma el hecho de haber estado conversando con unas amigas, mayores que yo, quienes reconocieron que había existido un solo hombre por el cual habían delirado la vida casi entera. Algunos habían sido sus maridos, otros el primer pololo, en alguno que otro caso había sido un amante… pero era sólo uno el inolvidable.
Y es que siempre hay alguien… un hombre que aunque no esté físicamente, se encarga de traspasar de manera silenciosa las barreras de lo real, se escabulle entre sueños y en las instancias claves se te aparece como profecía, tumbándote de golpe los sentidos.
Por eso, uno de los grandes objetivos en la vida siento que debiera ser intentar, al costo que sea, estar al lado de quien no sólo se ama, sino de quien, inevitable y maravillosamente, recoges tu esencial identidad de mujer. En consecuencia, este hombre nunca nos debiera hacer daño. Jamás. Sencillamente porque creo que el amor de la vida es quien en algún momento te hizo reconocer lo mejor de ti, eso que intuías que existía y que se te reveló en un abrazo, un beso, una mirada…
Mi idea es invitarte a pensar en las agobiantes relaciones en que muchas veces nos enredamos y descubrir que, más allá de la pasión, si desnudamos el corazón y las analizamos, son sólo profundas y estrepitosas obsesiones, pero no serán jamás el verdadero amor.
Te quise contar esto porque es nuestra edición anual dedicada a ellos y había que ofrecerles mucho más que parte de nuestra vida. Sí, porque un buen hombre se merece la misma reverencia e idolatría que requiere, y muere por recibir, una fascinante mujer.
¿Ya apareció el amor de tu vida? ¿Sientes que está por venir? Secretamente te cuento que yo –inexplicablemente– lo he presentido siempre muy cerca y mi instinto sabe que en cualquier segundo se nublará de aquella especial alquimia que suele producirse en el corazón cuando la soledad y el amor se topan, súbitamente, de frente.
Como ves, esta edición especial de hombres es, de verdad y como siempre, mucho más que pura pasión…
Andrée