Wedding ring

Hoy, por esas cosas de la vida, me tocó estar rodeada de casi 30 joyas increíbles. Si bien no muero por las piedras ni los metales preciosos, debo reconocer que la vez que pude me compré varias piezas que son muy simples y que no hicieron más que celebrar mi independencia económica absoluta :). Y aunque ahora esté en una etapa donde no puedo andar con anillos porque me los saco en cualquier parte y los pierdo (hasta ahora los he recuperado siempre :) me gusta saber que yo misma, cuando vi esas joyas que me deliraban, pude decidir comprarlas y no necesité andar tirándole indirectas raras a nadie.
Lo que sí hoy llamó mi atención fueron los anillos de compromiso. Debe haber sido porque en la joyería donde andaba había un hombre comprando uno para pedir la mano de su novia. Estaba nervioso, hacía mil y una preguntas y contemplaba el anillo con devoción. Por un instante, soñé poder entrar en su mente para saber qué rollo se pasaba, cómo se sentía, qué valor le daba a esa cinta de metal redonda con tres piedras transparentes que sostenía en sus manos. Y me quedó dando vuelta el símbolo que tienen las joyas en este mundo. Puede ser de estatus, de independencia, de poder, de compromiso… ¡pueden ser tantas cosas! Una vez Gonzalo Barros, de la joyería Casa Barros, me confesó que un anillo de compromiso era para un hombre un símbolo de poder muy potente porque implicaba un “yo fui capaz de comprarle un anillo así a mi mujer” y que semióticamente también llevaba la romántica –o dramática– carga de “esta mujeres mía”.
No les miento que moría de ganas de preguntarle qué era lo que pasaba por su cabeza y cómo tenía pensado entregarle el anillo a su amada. Pero como habría sido too much, lo imaginé como cuando en Mamma Mia Pierce Brosman le pide matrimonio a Meryl Streep y se arrodilla ante ella (el gesto más romántico del mundo, según yo). Después, lo vi llorando de emoción al jurar amor eterno y pude hasta ver al cara de esa mujer, que debe haber espero ese anillo durante años quizás. O tal vez no… who knows?
Y como tenemos algunas novias en este blog…. ¿qué sienten cuando miran su anillo? ¿Tienen una relación cercana con él? ¿Las sorprendió el diseño? ¿O les cargó? (Una de las cosas más difíciles para un hombre en esta vida debe ser tomar la decisión de cuál de todos comprar…. :). Al menos, en mi caso, soy tan mañosa y definida con mis gustos que creo que hasta sería mejor que lo diseñara yo misma :).
Un abrazo chicas. Estamos cerrando una de las ediciones que más aman… Cosmo Style… y por eso posteamos más tarde hoy.
xoxo

Taconeras



