30 de 05 de 2017

#RELATOSDEUNASOLTERA: EL ES CAPAZ DE BORRARLO TODO

pareja

Todo iba más o menos perfect con el gringo porque esto no de entregarle la flor lo mantenía igual que los cazadores de animales, que dicho sea de paso, no son santos de mi devoción. Cazador que al no poder atrapar la presa su instinto depredador se agudiza, más aún cuando ese animal que tienen en la mira, los desafía y les guiña el ojo en señal de todo lo que se está perdiendo.

Mi postura era inclaudicable, porque si el tipo no quiere conocerme solo a mí porque se separó hace poco, y transparenta que quiere andar de picaflor por un tiempo, no seré yo parte de ese conjunto de minas. Eso no lo transaba, aunque le entiendo su postura porque ¿quien luego de divorciarse no quiere estar en modo de vida loca por un rato?… si lo único que yo digo es que no me hago parte del grupete de chicas, ya que me siento como un trozo de carne.

El gringo me expresó sus ganas de “hacerme cosas” y yo le dije que frente a su insinuación solo podía ser su amiga. Algo le pasó con esa respuesta que se enfiló con ciertos detalles que me hacían dudar de mi postura de “niña bien”. Entre esas delicadezas fue la que hizo un par de días cuando me llamó para contarme que se había comprado una guitarra y que quería que escuchara una canción que inventó.

Yo igual quedé medio enganchada porque a pesar de que el rucio no era un gran cantante tuvo el gesto de dedicarme la canción, que nunca cache que decía, porque puso muy lejos el celular y no logré escuchar la letra. Lo felicite, agradecí y le dije que lo iba a postular al Festival de Viña, pero jamás había oído hablar de él.

La cosa es que me iba gustando el juego del tira y afloja porque mantenía una tensión rica sin expone mi corazoncito… igual no soy tan robótica porque eso mismo también te hace tener expectativas, que en este caso es: “Elígeme a mí, soy mejor que las otras”.

celular

Mientras estaba en esta especie de apuesta, me llega un WhatsApp, ¿de quien? Nada menos que de MI INTERNACIONAL, con quién no conversaba algo más de dos meses cuando decidí una vez alejarme porque su situación con la ex y lo que se da conmigo no varia mucho. Entonces yo me empiezo a cuestionar a cada rato de que no es justo recibir tan poco cuando quiero que me tengan en un lugar especial y que por cierto, merezco.

El planteamiento no fue en mala solo le dije que si tenía algo más concreto para ofrecerme algún día y tenga ganas de intentarlo conmigo me llamara, de todas formas por el cariño que nos tenemos, un café de vez en cuando tampoco venía mal… aunque le aclaré que no sería en mi depto ni a escondidas.

Con el, he sido una buena perdedora, ya que no he transgredido mi dignidad para retenerlo y he sido capaz de aceptar que no me elija a pesar de que le gusta mi compañía que se resume en nuestras conversas, las risas que nos da cualquier tontera, los besos interminables que nos damos que son capaces de mover montañas.

Y si nos sacamos la ropa… nos decimos tantas cosas, al tocarnos, mirarnos, sentirnos … Al internacional lo siento tan parte mía y no se por qué!

Capaz que esté loca y mi imaginería no tenga límites, sin embargo apelo a que la intuición y la sensación en esta parte tiene mucho más que decir.

mensaje

El WhatsApp solo decía: ¿Hola, cómo has estado? … miren la frase sencilla y yo con sólo leerla me da como él fenómeno de Forrest Gump, o sea, correr, correr y correr, no se por qué me pasa esa guevá tan loca, si ni siquiera me gusta trotar… es como que quiero y no abrir el mensaje; verlo a él y no; decir una cosa y no otra… UFFFF!!! es un torbellino de contradicciones. Tomé aire y le puse madurez a la cuestión si no es en alien el que se comunica desde Saturno. Así que ya dejando la pendejería le respondí que bien y todo tranqui, con harta pega. También que pronto viajaría por pega … ¿y tú que cuentas? Pregunté.

Ahí nos fuimos ‘pinponeado’ temas, pero con audios porque era mucha información. Y entre esos llega uno complejo: “me gustaría verte, te tinca que la próxima semana, solo si quieres y no en tu depto como me pediste la última vez que hablamos. De hecho me gustaría invitarte al bar donde nos vimos por primera vez”.

Whaaaaaaaaat!!!! Juro que me dieron náusea, porque lo romántico me desestabiliza, estoy tan poco acostumbrada a invitaciones con sentido que me descoloco cuando me dicen las frases que uno sueña que le digan.

Me demoré en procesar la propuesta, por eso, llegó otro audio: “Amanda, solo quiero verte, echo de menos nuestras conversas, tu risa…  quiero saber de ti, pero mirándote”. Yo con la cabeza hecha un caos, le digo ok! me parece, puedo el miércoles de la próxima semana.

La verdad es que sería mejor no verlo, porque me ahorraría pajas mentales que me duran al menos una semana y mis pobres amigos, la Berta y Beto deben lidiar conmigo y mi autoreferencia, jajajaja, pobres! Como me bancan, pero si se juntan me ridiculizan haciéndome ver que yo debería transformar mis historias como lo hace Woody Allen con sus películas, es decir cagarse de la risa de sus propios fantasmas emocionales.

¡No le puede decir que no! porque el solo hecho de saber que me voy a perder la oportunidad de verlo, tener en frente sus ojitos y sonrisa me hace perder la perspectiva de realidad y me lleva al lado de niña Disney. Ahora quiero aclarar que es lindo (para mí) pero ningún mister bello que deslumbre a las minas. La realidad es que me gusta y me hace feliz verlo…. ahora no puedo restarle méritos: es inteligente (no sé si tanto emocionalmente porque resuelve poco y se enreda fácil. Tampoco tiene mucha capacidad de enfrentamiento porque le cargan los problemas) y hot como nadie, por eso se ha ganado el apelativo de “mi dios del sexo” pucha el mino rico y desatado en esas artes, por lejos, lejísimo, ¡The Best!

Cuando le dije que SI, respondió; ¿en serio? Que bueno! pensé que dirías que NO, pero igual quise proponértelo, porque de verdad Amanda (aquí viene la frase desestabilizadora de cabeza, corazón y calzones) TE EXTRAÑO, de verdad te extraño mucho.

Lo dijo y cagué. Desde ese día me puse tonta. Ando como sensible y el gringo pasó a segundo plano. Lo que si no dejaré de hablar con él y si me invita a salir, bienvenido! Aunque ya se desapareció la onda entrete… y eso pasó de inmediato cuando me llegó el whatsapp… mi internacional “es capaz de borrarlo todo”.

Lo que no puedo dejar de mencionar es que el gringo tampoco hace una oferta buena, ya que esa guevá de que quiere probar la flora y fauna antes de tener exclusividad, porque se separó hace bien poco, lo hace poco atractivo y por lo tanto, poco cargable de fichas.

No se que va a pasar el día del encuentro, yo pretendo solo poder estar cerquita y disfrutarnos con la compañía que nos hacemos y repetir una y otra vez los ataques de risa que nos da. Lo que suena como una voz de alerta es que entre medio de la junta hay vino y cuando voy en la segunda copa me pongo caliente y catastrófica, porque como querré puro comérmelo a besos, me voy a hacer la típica pregunta que lo justifica todo y da rienda suelta al cuerpo saleroso ¿y si me muero mañana?

Jajajaja … y ahí me voy al ataque con todo!!! Total tengo que agotar al chancho las pocas horas que me quedan de vida.. la idea es llegar al cielo con una sonrisa de oreja a oreja.

Acto seguido, me voy a despertar al día siguiente con “caña emocional”, me voy a agarrar la cabeza en señal de “Amanda que inconsecuente eres”, encenderé un incienso pa’ borra la mala vibra y me haré la guevona, esperando que me trae el día.  Ahí les cuento como me va!

¡¡Escríbeme y cuéntame tus chascarros a amandaliossoltera@gmail.com

Sígueme @amandalios

1 comentarios

J.

06 de junio de 2017

Y que paso con el Sultan?? Algun dia te contare mis historias! Saludos J.

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