01 de 02 de 2017

#RELATOSDEUNASOLTERA: EL PRIMER AMOR DE CADA ETAPA

beso

Estoy tan metida en el presente que el otro día una de mis amigas que me sigue por redes sociales, específicamente por Pinterest, me dio la idea de escribir acerca del primer amor, y le dije Okey! Así que Cinthia aquí va… espero que muchas de ustedes se puedan transportar a esos tiempos y me puedan contar alguna de esas experiencias.

La verdad es que yo clasificaría VARIOS PRIMEROS AMORES. Primero el que me enamoré en el jardín, luego el del colegio, con quien perdí la virginidad y un gran amor de verdad ya siendo adulta.

Mi amor de pendex fue el cabro más feo y nerd que estaba en mi curso… en serio que no tenía ninguna gracia. Flaco a morir, narigón y para colmo la mamá le cortaba el pelo como príncipe valiente porque lo tenia ultra liso. Además, era callado, pero lejos el más inteligente de la clase. Recuerdo que recibía sólo 7 y yo como si fueran míos me ponía tan feliz.

Parece que esto de las neuronas desde chica me seduce, tanto así que trataba de llegar antes para esperarlo en la puerta. Llegaba con su mamá que lo iba a dejar siempre tan abrigado, limpiecito, perfecto, y es que se me olvidó mencionarles que era hijo único. Luego que la señora le daba un beso, iba yo. La “minigatubela” y lo seguía para sentarme a su lado. El problema es que tenia una rival, “la cuatro ojos”, una gordita de cachetes colorados que le llevaba galletas y cosas para comer, incluso esos queques que antes se hacían en las casas… ufff! que tiempos, hoy le hubiera llevado un “gansito”, para hacerla corta porque las mamás compran todo hecho ja,ja,ja.

Este chico era tan tímido que sufría cuando yo me acercaba, porque siempre lo convertía en mi compañero de baile, hasta lo hice danzar el “trote tarapaqueño”, ya que a diferencia de mi competidora que buscaba la conquista a través del estómago, lo mío era mis dotes “artísticos”. Un día me puse osada y le baile el “sau sau”... pero no paso ná y eso me rompió el corazón, en todo caso la gordita de cachetes de Heidi tampoco lo consiguió.

pareja

Luego en la básica me gustó un chico que tenía apellido croata… era el más desordenado y porro del curso. Siempre lo echaban de clases porque molestaba a los demás, no paraba de hablar, comía negrita encima del escritorio y rompía la goma de borrar para tirarla en la cabeza como proyectil. Ese diablo me molestaba todo el día y se burlaba por cualquier cosa que yo hiciera… eso me hacia sentir mal, hasta que un día le dije a mi mamá que me gustaba, pero el lo único que hacía era ponerme en ridículo.

Ella con sus palabras sabias me dijo: “a ese cabro tu le gustas, por eso te molesta tanto”. Dicho y hecho, lo comprobé para mí cumpleaños cuando me llevó de regalo una cadenita de plata con un corazón que decía Amanda y “croata”. Curiosamente, cuando me la puse, se me quitó el amor…. tan típico de mí, es como si en mi ADN estuviera la adicción a la complicación y a lo no correspondido.

Cuando tenía 14 me enamoré perdidamente del hermano mayor de un compañero de curso. Lo conocí un día cuando fui a su casa a hacer una tarea y lo ví, en ese instante me saltaron corazones de los ojos. Tenía 4 años mas que yo, lo que fue una complicación porque le gustaban las más grandes y rudas porque era un carretera empedernido… yo te era pendeja y con cara de tonta y no tomaba cerveza ni fumaba.

Una vez, en un ataque de valentía le pedí a mi mejor amiga que le dijera que yo “le mandaba saludos” y saben lo que respondió el muy hijo de su madre… “dile que no me gustan las minas pasadas a leche… que cuando sea más grande, en una de esas”. La hizo corta y mi amiga igual al decirme. Lloré como María Magdalena, pero me propuse conquistarlo pese a todos los malos pronósticos. Como hormiguita hice mi trabajo; me averiguaba con su hermano,  mi compañero de curso, donde iría a carretear… y ahí aparecería yo, bien pintarrajeada para verme mayor.

fiesta

La estrategia era hacer que me viera, pero yo hacía como que el no existía. ¡Eso fue perfecto! porque en una fiesta a la que fui y estaba él, me sacó a bailar y por primera vez hablamos. Terminamos bailando toda la noche. A causa de eso llegué tres horas después de lo que me habían dado permiso… me estaban esperando y me gritonearon hasta el cansancio y me dejaron castigada por un mes … creo que fue mejor porque se enganchó más ja,ja,ja hasta me pidió pololeo.. y ahí dije que SI y di mi ¡primer beso!. Les confieso que estaba tan nerviosa. Había pedido todos los consejos posibles para no defraudar a mi “pololo” además la idea era que no sintiera mi “sabor a leche” … esa cuestión me traumó al extremo de llegar a la cita con “la boca llena de mentitas y halls” … abría la boca y estaba tan fresh que el quedaba congelado ja,ja,ja. Finalmente me lo dio y yo subí al cielo… Me encantó y me dejé llevar. Duramos un par de meses, porque el era demasiado bueno pal gueveo y andaba con su pandilla de pasteles para todos lados… grrrr los odiaba a esa manga de descerebrados.

hippie2

Luego en el tiempo de la universidad apareció “el jardinero” lo denomino así “porque me desfloró”, osea, le entregué mi virginidad. El era un hippie bien rico, pero andaba en otra todo el día, porque abría un ojos y encendía un pito de marihuana. Me hacía unos regalos tan poco atractivos, cero mi estilo, entre los que me acuerdo: un chaleco de todos los colores del arcoiris con una lana gruesa horrible que me lo ponía de pura buena onda que soy.. me veía atroz, redonda como pelota de playa que se vuela al primer ventarrón. También recibí música de Silvio Rodríguez, que no la encuentro mala, pero no podría escuchar más de una canción, y por supuesto los obsequios de la categoría “artística” .. esos eran hechos a mano y horribles … coleccioné cortezas de árbol donde escribía poemas con tinta china o dibujos surrealistas de mis ojos o sus manos tocando las mías… mi nana estaba chata con tanta “expresión del amor” porque las acumulé en mi pieza y lo único que hacían era juntar polvo.

Después que lo hicimos le confesé que había sido el primero, no le quise decir antes porque me daba vergüenza. Me van a creer que el cabrón no me creyó y se puso a reír… Hasta ahí le llegó su sensibilidad y fue el costo de querer hacerme la chora y morirme del dolor sin hacer escándalo. Como no me creyó lo “patié” en ese mismo minuto. ¡que humillación! desflorada y desacreditada.

movie

Finalmente, mi último “primer AMOR” tiene mérito doble. Fue una relación ya adulta en la que se enamoró hasta la célula más pequeña de mi piel, casi llegué a la imbecilidad… mi familia estaba enojadísima conmigo porque me gastaba casi todo el sueldo de mi primera pega en hacerle regalos a ese señor, que ahora miro hacia atrás y analizo la relación, lo veo como un guevón egoísta que lo único que quería era que le cocinara y rascara la espalda mientras veíamos por laaaaargas horas películas. El gran factor diferenciador de este amor con los otros, fue que por primera vez, me pidieron matrimonio con anillo de brillantes incluido. Compromiso que duró menos que un candy porque al poco tiempo lo pillé siéndome infiel..así que esa linda “roca” se la tiré por la cabeza…

Bueno esas han sido mis “primeras veces” y de verdad espero que el último hombre que aparezca en mi vida se convierta en “el primer compañero que valga la pena”.

No dudes en escribirme para contarme sobre tus primeros amores a amandaliossoltera@gmail.com y seguirme en mi cuenta oficial de Instagram @amandalios  

1 comentarios

Daniela Gonzalez

02 de febrero de 2017

Me encantan tus columnas, me sentí muy identificada con mi primer amor de colegio.

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