13 de 09 de 2016

#RELATOSDEUNASOLTERA: TINDER ME CAE MAL

App Tinder

Tinder, tinder, tinder!!!! Sí, esa maldita app que te pone en el mercado del “llegar y llevar de las citas”, algo así como un catálogo donde empiezas a elegir despiadadamente quien califica con tus intereses.

Donde además lees las más ridículas autodefiniciones y la gente empieza hacerse un automarketeo impresionante… bueno algunos más que otros, pero hay ejemplares francamente de antología que luego de verlos no sabes si ponerte a reír a mares o llorar a gritos.

Como mujer hetero, podría decir que hay hombres que verdaderamente que no tienen autocrítica o alguna amiga buena onda que los oriente y les diga “querido, si quieres tener éxito en esta ocasión elimina esa foto en la que apareces con ese traje de surf que tuviste que meterte con vaselina o no pienses en esa foto donde estás con pinta de adolescente… no va con tus treinta y tantos”.

Por otra parte, no entiendo porque hay tantos ‘Adanes’ que creen porque se divorciaron pueden ‘creerse ricos’, hacer deportes extremos y llevar una vida rendida a los placeres carnales… ¿qué onda? Está bien que ahora tengan un poco más de libertad, pero eso no significa que anden con la adrenalina a mil solo por el solo hecho que se desvincularon de la “bruja pérfida que los tenía amarrados y reprimidos”… (así hablan de las ex)

¡Son muy patudos! Ya que nadie está donde no quiere estar, ni tampoco se le endosa la responsabilidad a otro de hacerlo feliz. Aquí la situación es clara, asumiendo lo doloroso que puede ser una separación. Si el panorama de la vida en pareja es turbio y ya no se rema para el mismo lado, cada cual se tendrá que bajarse en el puerto que estime conveniente y tratar de hacer el menor daño posible a quienes componen la family.

Ahora se preguntarán ¿qué tiene que ver con tinder? Todo, pues esta app se presta para situaciones bien decadentes.

El otro día conversando con un grupo de colegas, todos casados, me contaban que formaban parte del ‘book’, donde por supuesto, se presentaban como solteros, vigentes y vigorosos. No obstante, la realidad es que están llenos de dudas, aproblemados con sus hijos y en compañía de una mina que les pregunta  24/7: ¿Ya no te gusto? ¿Ya no me quieres porque estoy gorda?

Después de sus confesiones les dije que eran unos ‘cara de raja’ y como respuesta me confesaron que tenían estrategias para no ser pillados. Una de ellas es aparecer solo por ratos, entonces cuando hacen algún match piden el celu y después la contactan por whatsapp. Asimismo, en caso de que la mujer se entere y le pida explicaciones, él dirá que robaron su foto de internet y que lo están suplantando… la idea es negarlo hasta morir.

Otro amigo me dijo que tenía la app solo para conversar, pero que no se iba a juntar con “ese tipo de minas”. ¿Que onda? Me pareció pésimo, hay de todo en la flora y fauna de Tinder, entre ellas, mujeres muy pro que ven en esto una posibilidad de conocer a alguien a su altura y con quien puedan tener más que una noche de pasión. Ahora bien, es importante cachar que está bien difícil, no imposible, pero complejo escribir una gran historia de amor a través de esta vía..  así que si alguien que está leyendo esto y quiere encontrar a su media naranja, es mejor que no sea parte de este ganado, porque puede salir con grandes heridas en el corazón y en la autoestima. ¡Amiga juegue, pero no hipoteque sus sentimientos!

tinder2

Y es aquí donde yo caigo, la única vez que me metí, no muy convencida, aunque si muy alentada por mis amiguis, definitivamente soné. Al comienzo era divertido ver este álbum con láminas muy variadas y darme el lujo de desechar a los que no eran mi tipo como quien bota un chicle al basurero.

Di algunos like, hice match y chatee con ellos, pero me gustó uno en particular… ‘el internacional’ … y como no sé poner los huevos en distintas canastas, le presté atención absoluta. Si soy muy pava, en vez de haber salido con todos ellos y optar por el que ofertaba más, me quedé con el que hizo que mi alma ilusa y romántica decidiera retirarse de tinder… total ya me gustaba uno… es que cuando Amanda se engancha, se engancha… maldita manía!

Bueno de eso han pasado más de tres meses y continuamos viéndonos, aunque últimamente con largos intervalos. Difícilmente el cuento va a tener un “happy end”, pues la prueba más clara es que el continúa siendo parte del catalogo, es decir, sigue en la carrera de conocer minas, yo creo que no le ha quedado claro cómo aman las chilenas… como si no le bastara con la ex y conmigo. Además, y por si fuera poco me restriega que no soy lo suficiente, cambiando sus fotos constantemente e incluyendo una demasiado sugerente que aparenta decir: “sígueme que tengo premio”.

Nada puedo hacer! No tengo el carnet de exclusividad, aquí no hay garantías y el silencio es el que mejor responde, por lo tanto, nada se puede exigir. No obstante, para ser menos dura con la situación, prefiero quedarme con lo que el y yo sentimos cuando nos vemos y cuando nuestras energías se juntan, se complementan y a momentos se convierten en una sola.

Ya está! Puede ser que esté hablando por la herida y encuentre todo malo del pobre Tinder, que por cierto, no es más que una app que permite acercarse a gente con fines diversos.

Mi juicio va en que es mejor siempre transparentar la realidad. Entonces mi querida amiga si te metiste a esto porque quieres encontrar un marido, admítelo; si sueñas con pololear, dilo y si quieres exclusivamente noches de larga pasión, coméntalo, porque no hay peor cosa que decir lo que el otro quiere escuchar y después sufrir porque lo que conseguiste no calza con tus intereses… así que es mejor aplicar: “el que advierte no traiciona”, ya que siempre hay para quien calce con nuestros gustos.

Si quieres compartir alguna historia de soltera conmigo, no dudes en escribirme a amandaliossoltera@gmail.com

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