20 de 06 de 2016

No soporto a mi suegra, ¿qué puedo hacer?

suegra

En 2005, Jennifer López protagonizó la cinta “Una Suegra de Cuidado” donde daba cuenta de la difícil relación que puede surgir entre una mujer y la madre de su pareja cuando ambas compiten por captar la atención del hombre en cuestión.

La relación que construyamos con nuestra suegra es, en gran parte, nuestra responsabilidad, desde el inicio del vínculo de pareja. Muchas son un sostén enorme de los hogares, de sus hijos y grandes compañeras de sus nueras o yernos.

Pero si este no resulta ser tu caso y no soportas a tu madre política, no debes olvidar que ella está en la vida de tu pareja antes que tú, que antes de ser suegra es su madre. Y como tal, merece tu respeto. Esto no quiere decir, no obstante, que tengas que quererla, porque el cariño no se fuerza, pero sí intentar un amable vínculo

Aquí algunos tips para  ello:

-Trátala con consideración y amabilidad. Parece obvio pero es algo que no siempre se lleva a la práctica. Es probable que puedan compartir buenos momentos y tú aprender de su experiencia vital. Sé tolerante y empática: si algo nos resulta difícil en los tiempos que corren es practicar la paciencia e intentar ponernos en lugar de los demás. Piensa que algún día puedes estar en sus zapatos. Ella – con sus equivocaciones, seguramente – ha llevado adelante un hogar y aprendido bastante en el proceso. Acepta sus aportes; ¿quién te ha dicho que tú te la sabes todas?

-Ponte en su lugar. Eres tú quien está compartiendo la vida con su ser más amado y quizás se sienta desplazada. Es probable que no haya una cuestión personal contigo, sino que esté tratando de asimilar los cambios en su propia vida, a partir de la partida de su hijo del hogar familiar, por ejemplo. Ten en cuenta que tanto tú como tu pareja provienen de estructuras familiares – e historias – diferentes y lleva un tiempo acomodarlas a un nuevo hogar. No sientas a tu suegra como una amenaza y verás que ella se relajará.

-No se trata de una disputa “suegra vs tú”. Aquí no es cuestión de quién se queda con el triunfo sino de intentar buscar la armonía y que todos estén cómodos. Tratar de ganar este tipo de batallas sólo lleva a que las familias pierdan en convivencia, tranquilidad y proyectos. Si ves que el consenso está costando más de la cuenta, toma un café con ella, ábrele tu corazón y dile que sólo quieres que se lleven bien, para poder cimentar buenos lazos.

-No critiques ni te dejes criticar. La negatividad sólo acentúa las divisiones. Trata de generar consenso. La mayoría de los problemas con las suegras se suscitan por la intromisión en el funcionamiento del hogar. Si este es el caso, con firmeza y amorosidad, hazle saber que ésta es la dinámica de tu casa, aunque entiendes que a ella puede sonarle rara. No la critiques; todo vuelve.

-Si pelea, sonríe. Aunque suene absurdo, para iniciar una disputa hacen falta, por lo menos, dos partes. No participes de la batalla; prueba con sonreír. El amor termina ganando siempre.

-Pon límites. Los límites son un acto de amor, si están puestos de manera diplomática y sin agresión.  Conversa acerca de ellos con tu pareja, es su madre y parte de vuestra familia. Cuando los límites son saludables, ayudan a preservar las relaciones.

-Nunca comentes tu antipatía por ella con tu pareja. Ella es su madre y si damos vuelta la situación, tampoco te agradaría a ti que critiquen a tu familia, porque cada persona tiene sus características.  Cuando hay afinidad se nota y cuando no la hay, también, lo que implica que no tienes que estar siempre demostrando tu antipatía ni generando situaciones de disputa, porque no tiene ningún sentido. No necesitas estar compartiendo todo el tiempo con tu familia política, puedes hacer el ejercicio de ir a determinados eventos, compartir los cumpleaños, cada tanto ir a comer con ella. No tienes que estar cada vez que tu pareja está con su madre.

Es muy de la cultura popular desprestigiar a la suegra, pero nunca se piensa en qué hace la nuera para que la relación no sea buena. No necesariamente las nueras son  ángeles. Hacerse cargo de las propias es bueno para no poner toda la responsabilidad en la otra parte.

Esa mujer, tu suegra no es una bruja. Es otra mujer con su propia historia, su propio mundo y tú, como persona más joven, puedes hacer un ejercicio de tolerancia y entender que no todo es como tú quieres que sea. Lo que ustedes están disputando, en definitiva – de forma inconsciente o consciente- , es captar la atención de ese hombre, pero cuando uno desmenuza la situaciónse da cuenta que no deja de ser una tontería. Entender esto y ponerle humor contribuye a descomprimir.

Por Valeria Schapira – Experta en relaciones para Match.com

1 comentarios

Maria Bedon

28 de septiembre de 2017

Tengo problemas para aceptar a mi familia política más que nada con mi suegra no es una mala persona sólo que yo tengo el problema de que no quiero mi me interesa convivir con ella si lo hago es por mi esposo que lo amo pero ay veces en las que no aguanto a esa señora que hago?.cual es mi problema ?

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