17 de 08 de 2015

un beso nervioso

Young couple in love outdoor

Se lo doy, o no se lo doy. Pensaba desesperado sin poder quitar la mirada de su boca. Dáselo, tonto. Ya es tarde y no tendrás otra oportunidad. Me decía el diablo dentro de mi cabeza.

Pero luego, cuando ya estaba a punto de decidirme, aparecía un angelito que me hacía pensar que si se lo daba, tal vez ella me mandara a freír monos y nunca más la vería.

Hablaba, se reía, me miraba, se mordía el labio, y luego seguía hablando.

Qué linda es, pensé, y por una fracción de segundo me propuse plantarle un buen beso en la boca. Pero después, justo antes de que mi intento se concretara, frené la acción y volví a quedar en el limbo, sin saber qué diablos hacer.

Si viera a otro hombre en mi situación, pensaría que es un cobarde. Me dije en la fracción de otro segundo, hasta que esos montoncitos de centésimas se hicieron minutos y luego horas, dejándome a las tres de la mañana viendo una aburrida película con la mujer de mi primera cita, que sin duda alguna, tenía una paciencia infinita.

-Voy al baño. –Le dije de pronto en la oscuridad de la pieza.

-¿Quieres que la ponga en pausa? –Me preguntó destapando la manta que tenía sobre sus piernas.

-No, no te preocupes, vuelvo al tiro.

Entré al baño transpirado por los nervios y la frustración, y me miré en el espejo diciéndome, No puedes estar haciendo esto, ya tienes diecisiete años. Vas a volver y se lo vas a dar, te lo ordeno.

Abrí la puerta y caminé hasta el sofá para volver a sentarme a su lado, esta vez decidido.

Volví a ponerme incómodo porque ella no estaba frente a mí, entonces tuve que pensar en alguna forma de besarla sin quedar como un bruto empedernido, y decidí que primero le iba a dar un beso en la mejilla, tal vez así podría acercarme con mayor facilidad.

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Aquí voy. Me dije y acerqué la cara torpemente hacia la suya temiendo que sucediera lo peor. Sin embargo, al verme hacerlo, ella se giró inmediatamente para recibirme el beso.

¡Por fin! Pensé cuando ya el encuentro de nuestras bocas era inminente. Pero de pronto, en el momento en que estaba a punto de conseguir mi tan anhelado objetivo, golpeé torpemente su labio superior con una mis paletas y ella se alejó en el acto, aterrorizándome.

-Se nota que estás nervioso. –Me dijo desde la distancia, y yo temblé. –Pero eso me encanta. -Dijo nuevamente y se lanzó sobre mí a abrazarme y darme los besos más ricos que me han dado en la vida.

Algunas horas después, cuando nos estábamos quedando dormidos los dos en el sofá, ella mencionó algo que me hizo mucho sentido.

Los besos son como las mariposas, se escapan si las persigues demasiado, y se posan solas sobre ti si te quedas quieto y tranquilo.

@fjarmanete

8 comentarios

Millisent

13 de septiembre de 2015

Amé tu columna, es una historia muy linda. Eres muy tierno :D

Carmen

31 de agosto de 2015

Un chico tímido que logra trasmitir a través de sus columnas grandes historias. (dedido para arriba)

Pía

27 de agosto de 2015

No había leído tus columnas! Son buenísimaaaaas :D

Paula

22 de agosto de 2015

Me gusta leer sus columnas !!! Bakanes

PAOLA ANDREA

19 de agosto de 2015

Al leer, me imagino a mi Benjita mi hijo mayor.

Francisco

18 de agosto de 2015

Hola! Soltero y no a tanta honra! jaja. Agrégame a FB si quieres! Saludos

AMAYA

18 de agosto de 2015

Esta chica... del primer beso? No es la del baile cierto???

AMAYA

18 de agosto de 2015

Francisco me encantas!!!! con solo leerte imagino tus historias, un niño tímido y lindo!!! Suerte!!! en todo!! un gran abrazo!!! No me respondiste... tienes polola? cuantos años tienes? Saludos

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