02 de 02 de 2015

Sello K: Años sin valor

sellok

Entre suma y resta vivimos poco. Hablo de los momentos en los cuales de verdad nos atrevimos a decir “perdón”, “te quiero por sobre todas las cosas”, “mi vida no es la misma sin ti” o “me equivoqué y no quiero perderte”.

Claro, vivimos más de 80 años, pero si desilachamos nuestra existencia son sólo… ¿meses?, con suerte ¿un par de años? en los cuales realmente tomamos el toro por las astas y no sólo nos dimos cuenta cuán lindo es estar vivos sino que también hicimos lo único que vale la pena hacer en este mundo: amar.

Amar traducido a cariños, perdones, risas, carcajadas y sollozos. Esos momentos que atesoras con el alma, esos olores que te inundan de recuerdos de plenitud. Porque aunque parezca cuento repetido, estamos en piloto automático.

Vivimos sólo para superar el siguiente obstáculo para encontrar, sólo al final del camino que los obstáculos nunca terminarán porque somos nosotros mismos que los imaginamos para tener una meta.

La meta está aquí hace mucho tiempo. Desde que nacimos. La competencia fue la de la naturaleza que por un juego del destino nos puso en esto que llamamos vida, mundo, existencia. Desde que nacemos lo único que tenemos que hacer es celebrar.

Es gritar con todas tus fuerzas porque la felicidad de existir se traduce en la posibilidad que tenemos de amar cada minuto de la celebración. Pero lo que hacemos es empezar a disfrutar el trofeo, empezar a limpiarlo, a adornarlo.

Cuando lo único que tenemos que hacer es sostenerlo sobre nuestros hombros y llorar e felicidad. Así se vive. Así se grita el triunfo de poder vivir.

@BrankoKarlezi 

0 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Lo último