05 de 11 de 2014

Serena Abroad: La madre España ¡Olé!

barcelona

¡Ostia tío! Que fuerte llegar a España. De todos los destinos de Europa debo decir que éste era lo menos que me llamaba la atención ¡Vamos!

No es que reniegue de sus bellezas pero comparado con Turquía, Grecia o Escandinavia no había donde perderse… Además, no vamos a decir que los machos españoles se pueden comparar con un escandinavo. -Ok, mis gustos están bastante cargados, pero ese es otro tema-.

Finalmente llegué a Barcelona. Mi primera impresión ¡Qué extraño entender lo que la gente habla! Ahora, a excepción del catalán, me quedaba sorprendida de lo que sufría la pobre señora en el metro. Cómo reclamaban que el gobierno les cargaba la mano a los trabajadores y que la crisis nos tiene sin más ni más ¡Hasta los cojones! Debo reconocer que por un minuto me pareció estar de vuelta en Chile. 

cataluna

Con esta predisposición, buscaba rasgos familiares entre ésta sociedad y la nuestra ¿No se supone que fuimos colonizados por estos gilipollas? -Estoy fascinada cómo aquí la gente se trata como el culo y tan amigos como siempre-. Para empezar Cataluña, el territorio donde se encuentra Barcelona, está hoy en día enfrascado en una política independentista que busca separarse de España. Para un extranjero esto se traduce en banderas amarillas con líneas rojas en cada balcón/ventana que se cruce por la ciudad.

Pintoresco dice uno, hasta que te das cuenta que esta gente pelea por tener su propio idioma, legislación política y básicamente repartirse la plata entre ellos. Sumando y restando, mi impresión –súper personal por lo demás- es de qué peleadores y separatista son los catalanes ¿No?

Miro para el lado y un chiquillo español, bastante guapo, se ofrece a explicarme lo que pasa. No sé si he caído en buenas manos, el susodicho es oriundo de Bilbao, otro municipio que se sitúa al norte del país perteneciente a lo que se conoce como País Vasco. Sumando y restando y para hacer el cuento corto, los Países Vascos también quieren separarse de España, tienen su propio idioma y ¿A que no sabe qué? Se creen mejor que el resto… Por aquí hay algo que me suena conocido.

Así entonces, por cosas familiares, llego al sur. La Costa del Sol me recibe con unos agradables 20 grados. Mientras me abanico empiezo a buscar con quién comentar lo locos que estaban al otro lado, la conversación no llega a ninguna parte. Aquí estamos en territorio Andaluz, para qué digo más; la historia es la misma ¡Que quieren separarse de España, tío!

Paella

Mi paso es breve; la gastronomía e historia me parecen increíbles, las personas mucho más cálidas de lo que pensé ¡Pero vaya! ¿De verdad todos quieren separarse de todos? Pienso en Chile y su “plaza Italia para arriba, plaza Italia para abajo”… ¿No es acaso el mismo concepto? Como espectador que, esta vez, oye y observa; no me hace mucha gracia ver algo de esto en nosotros ¿En qué minuto nos hemos mirado tanto el ombligo que buscamos diferencias donde no las hay?

Mi camino a Chile se hace cada vez más corto, y luego de dos años estoy lista para saborear, oler y degustar mi tierra más de cómo lo hice con el mundo –Hasta volver con Tinder, para probar- Porque como dicen en España “a cada cerdo le llega su San Martín”, el mío será en Chile con todo lo que traiga ¡Y Olé!

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@Serena_libre

1 comentarios

Cary

05 de noviembre de 2014

Pucha, ya te vienes? Osea que no habrá más columnas "HOT" y divertidas. QUE ALGUIEN LE REGALE MÁS VIAJES POR EL MUNDO A ESTA NIÑITA POR FAVORRRR¡¡¡

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