12 de 06 de 2014

Cuando tu jefe es muy duro…

Es verdad, a veces somos muy críticas con nuestra jefa, pero si ya leíste el artículo “¿Por qué somos tan duras con las jefas?” de Cosmo Junio, aquí les dejo algunos comentarios y acciones que se pueden tomar para hacer el trabajo más llevadero mientras buscas un nuevo empleo.

En la vida nos puede tocar de todo, y dicen que las malas experiencias es mejor tenerlas bien temprano en nuestra carrera para que nos sirva de aprendizaje y poder enfrentar lo que viene con más carácter, suena genial, pero ¿quién nos ayuda cuando estamos hasta el cuello con un jefe/a problemático?

Puede ser un superior muy intrusivo, que tiene problemas para sostener su opinión y altera frecuentemente tus planes y decisiones, alguien con tendencia a armar rivalidades o a tener episodios infantiles (tipo pataletas… sí, existen), o quizás una reina con corazón de hielo que no te suelta un día libre aunque estés muriendo.

En fin; las siguientes ideas te servirán para apagar incendios mientras estés ahí (estas no son opciones viables a largo plazo, sólo son ideas que puedes usar si no tienes opciones de irte de ese trabajo en el corto plazo, mientras te decides a renunciar, o buscas un nuevo trabajo):

1. Muéstrale que no eres una amenaza: muchas veces, cuando las personas se sienten amenazadas comienzan a actuar de manera agresiva, aunque esto no sea intencional. Si tienes la oportunidad, enfócate en tu trabajo y no tengas actitudes competitivas con tu jefe, algo así como “sé que eres el jefe aquí, por eso te pido consejos, no quiero pasar a llevar tu autoridad”.

2. Trabaja en la comprensión: detrás de un jefe gruñón y autoritario, a veces se esconde una persona solitaria e insegura. Tómate el tiempo de escuchar sus opiniones, preguntarle por qué quiere o no quiere hacer ciertas cosas, y te ayudará a comprender sus motivos, pero ojo, comprender no es justificar.

3. Identifica los puntos de conflicto: conversa con tus compañeros, ¿este jefe siempre ha generado conflictos?, si no es así, ¿cuándo partió todo?, ¿qué situaciones específicas gatillan los conflictos?, ¿alguna vez ha reaccionado bien o se ha calmado en una de esas situaciones delicadas, si es así, cómo fue? Hablar con tus compañeros te servirá para generar una red de apoyo, quizás alguien está sufriendo más que tú, o alguien descubrió como mejorar la situación; busca respuestas, pero con una actitud seria, nunca fomentes el chisme.

4. Entra en su estrategia: esto no quiere decir que pretendas ser quien no eres, pero recuerda, son consejos para hacer tu estadía más llevadera. Descubre la estrategia de negocios o desarrollo que guía sus acciones y adáptate, trabaja en su sintonía aunque se aleje un poco de tu estilo, esto debiera darles afinidad y disminuir los roces por diferencias de opinión.

5. El último recurso es ser invisible: cuando la situación es muy delicada o simplemente ya no estás de ánimo para esforzarte pero tampoco puedes renunciar sin tener otro trabajo donde cambiarte, intenta ser lo menos llamativa posible: llega a la hora adecuada, no hagas comentarios llamativos, sigue la norma lo que más puedas y ten fortaleza, recuerda que no hay mal que dure 100 años, ya vendrá una oportunidad mejor y puedes salir de esta situación sin sufrir daños.

6. Cuando sobrepasa el límite: si tu situación involucra acoso y/o conductas violentas, nunca pongas tu bienestar e integridad en segundo lugar, y en caso de ser necesario debes iniciar acciones legales. No tengas miedo de quedar mal ni de tener dificultad para obtener un nuevo contrato, ya que tomar la iniciativa habla bien de ti, de tu capacidad y valentía. Busca apoyo en tu familia y visita a un terapeuta que te guíe en el proceso.

Espero que no tengan que pasar por la situación de tener dificultades con un superior, pero si pasa, es mejor estar preparadas. ¿Alguna de ustedes ha sentido “mala onda” de parte de su jefe o jefa? ¿Cómo solucionaron la situación conflictiva?

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2 comentarios

mitsy

20 de junio de 2014

Una vez tuve una jefa así. La comprendí y la apoyé en todo. Pero aún así no cambió. incluso llegó al punto de levantarme calumnias. Me encantaba el lugar donde trabajaba. Tenía un gran equipo de trabajo. Pero al final la mala onda no la pude tolerar más y me cambié de trabajo.

Amelie BM

17 de junio de 2014

Es difícil pero a veces funciona ser empatica, ponerse en el lugar del jefecito y tratar de entender porque es así o por qué su humor. A veces la otra persona tiene más problemas que uno.

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