28 de 04 de 2014

Sello K: Deja el frasco vacío

¿De qué está hecha la vida? Si eliminamos todo lo que perderá sentido cuando estemos por morir nos quedan pocas cosas. La familia, el amor, la amistad, las risas y los recuerdos. Lo demás, bueno, lo demás han sido distracciones necesarias para poder satisfacer nuestro instinto humano de sobrevivir, de sentirnos admirados y de competición.

Pero al final de cuenta, sacando todo lo del jarro, pueden quedar algunos raspados. Aquellas cosas de las que nos arrepentimos. Porque del amor, la amistad, las risas y los recuerdos siempre habremos querido más pero no tenemos esa sensación de angustia de no pode haber hecho más.

En cuanto a las distracciones necesarias, bueno, perderán sentido al final del camino. Pero los raspados… mmm… los raspados. Serán unos alacranes que nos pincharán en el final de nuestros días.

¿Por qué no habré dicho que la amo?, ¿por qué no le dije que siguiera sus sueños?, un mundo de “por qués” que no habrá forma de solucionar ni modo de tener una segunda oportunidad.

Si todo cobra más sentido cuando uno está por perderlo todo (y en este caso absoluta y totalmente todo, hasta la conciencia) creo que los arrepentimientos o los raspados serán realmente dolorosos.

Y no sólo los que recordamos fácilmente sino que los pequeños tomarán mayor peso porque fueron aquellos los que cambiaron el rumbo de tu vida, porque fueron esos los que habrían hecho la diferencia, porque con tanta distracción no supimos valorar la oportunidad del momento.

Lo bueno es que no estás por morir. Lo bueno es que estás leyendo una columna que te está dando una segunda oportunidal al estilo Volver al Futuro. Tienes la posiblidad de tener menos raspados al final del jarro. Tienes la posibilidad de decir lo que no te te atreviste a decir en un futuro paralelo. Deja el frasco vacío.

@BrankoKarlezi

 

4 comentarios

Barby

29 de abril de 2014

Son los "raspados" los que nos ayudan a ser valientes y no volver a cometer los mismos errores. Si bien ( y como todo ser humano) tenemos momentos de nostalgias (a veces parecieran eternas) son los "raspados" que nos deben obligar a mirar al futuro con optimismo, para así.... vivir el presente y lograr lo que tanto anhelamos. Me encanta la sensibilidad de lo que escribes. Un enorme abrazo cibernético

Paula

28 de abril de 2014

Cada semana me haces reflexionar con tus palabras. Me haces mirar atrás y ver si vivo o no mi vida a concho, si tomo o no las oportunidades y si asumo o no los riesgos que podrían hacerme aún más feliz. Tomo cada una de tus columnas como una enseñanza para tener, cada vez, menos "raspados".

Maria Belen

28 de abril de 2014

Cada vez me gusta más leer tus columnas, no sé si será el hecho de que estoy mas vieja q las primeras veces q te leía, o solo el hecho de tomarle más sentido a tus palabras, con tus columnas nos muestras tu manera de ver y vivir la vida, una manera aprendida con el tiempo y las experiencias, q nos hace ver q la vida puede ser maravillosa a pesar de todo los "raspados" q podamos tener al final en nuestro frasco... Saludos :*

Clau

28 de abril de 2014

=(

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