24 de 01 de 2014

Las pendi-viejas

–Hola, quiero que me cortes harto el pelo. Al menos, cuatro centímetros. Le dijo Amelia a la peluquera.

En ese instante, el bullicio de la peluquería cesó y sintió como todas las miradas iban sobre ella.

–¿Estás segura?, le respondió la estilista con los ojos medio desorbitados, pensando que lo más probable es que no hubiera escuchado bien.

–Sí, claro. Me tiene loca este pelo con la humedad que hay en Montevideo.– argumentó vehemente.

Y así, casi con la mano temblorosa, la peluquera tomó la tijera y dio el corte. A un mes de que aquel primer mechón de pelo cayera sobre el suelo de la peluquería, Amelia comenzó a entender la razón de tanta sorpresa. La primera señal vino de la calle. ¿Cuántas mujeres había visto con el pelo corto? Mmmm, contadas con los dedos de la mano, contando incluso a las señoras mayores de 70. La segunda  provino de una local, que le abrió los ojos: “Querida, en Uruguay, las mujeres jamás nos cortamos tanto el pelo”. Así fue como descubrió que el dicho Al país que fueres haz lo que vieres, se le había ido a las pailas, y que en aquella tierra vecina a Buenos Aires, vivía una nueva especie de mujer, hasta ahora desconocida para ella: la pendi-vieja.

Acuñado por las adolescentes, que aborrecen que les resten protagonismo, el término se refiere a todas aquellas mujeres que sobrepasan los 40 años pero que gozan de un cuerpo escultural, de lola. Aquellas que por ser dueñas de esa facha se dan la licencia de usar ropa juvenil a destajo.

Cuando me enteré del término, me confundí. ¿Si tengo más de 40, es pecado usar shorts? ¿Pitillos? ¿El flúor? ¿bikini? Si tienes una hija adolescente no puedes usar nada, de lo que ella se pone? Uff, no es fácil distinguir cuando sí y cuando no. Cuando hoy el mundo celebra a Cameron Díaz, Sarah Jessica Parker, Salma Hayek y Jennifer López porque están estupendas en su cuarentena, las mujeres comunes y silvestres tienen que restringirse. ¿What?

Pienso que es cosa de acentos. Válido si quieres usar el pelo largo. En mi caso juré que no lo usaré jamás corto, aunque tenga 70. A esa altura, prefiero llevar un moño al estilo Totó Romero. Ahora, el resto creo que hay que aplicar las mismas reglas que cuando viene una tendencia muy fuerte una temporada; no la uses en accesorios y ropa al mismo tiempo. Un toque de animal print o flúor basta, lo mismo que los shorts, no demasiado cortos o apretados.

Convengamos que tener 40 no es lo mismo que 18. Creo que la ropa debe reflejar lo que hemos aprendido. A los 18 exageras todo, la mini, los tacos, el maquillaje. Intensidad para todo. A los 40, conservar las ganas de juguetear con tu estilo, pero sabes que unos toques son suficientes; lo mismo que en la vida. Apasionada sí, alocada no.

@Paula_Aviles

 

1 comentarios

ne

15 de junio de 2014

al carajo con los adolescentes!!!

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