16 de 09 de 2013

Celebraciones sin felicidad

“Hace 8 años nos casamos por el civil, hace 7 supimos que Panchito venía en camino… y hace 3 logramos el sueño ¡de la casa propia!  Gran día para nosotros el 5 de Octubre” – con Margarita Fernández. Ese era uno de mis tantos posts cuando abrí la página de Facebook hoy en la mañana. Bajé un poco la vista para ver los comentarios y entre los “Qué bakan amigos míos”, “Felicitaciones! Besos a los dos”, la señora le escribió “Gran día mi amor, muy feliz contigo y con lo que hemos creado junto. Que sean muchos más…” Y ahí no dí más. Me dio lata.

Lata porque siempre caminaba orgulloso de ser independiente, de trabajar tanto de no amarrarme. Pero en el camino mientras mis amigos iban a mi lado uno a uno empezaban hacer sus vidas, el primer matrimonio, el otro un hijo con la polola, el segundo matrimonio. Todo nuevo, todo entretenido. Pero mientras vas avanzando y ya llega el segundo hijo, ya entran a básica y los posts como el de mi facebook empiezan a ser cosa del día a día y te das cuenta que el primer casorio fue hace 5, 6 hasta 7 años, la cosa toma una nueva perspectiva.

Nos vamos quedando sólos. Entonces comienza el cuestionamiento si nuestras vidas laborales han valido tanto la pena. Si ese aparente orgullo de no acabar como el resto encerrado en una rutina familiar era justamente lo que nos iba hacer falta. Y ahí las preguntas en la cabeza que nadie quiere oír. ¿Es muy tarde?, ¿seré feliz?, ¿quiero ser papá/mamá?. Y un torbellino de dudas.

Y en este caso no hay red social que ayude a tratar de olvidar la situación. Cada vez más posteos de felicidad marital, de nuevos nacimientos y de besos virtuales. ¡¿Pero dónde quedó la infidelidad?!, ¡¿el agotamiento del matrimonio?!, ¡¿el aburrimiento de la rutina?! Al parecer esta generación está más feliz que nunca con sus nidos de amor, la estabilidad y el apoyo de la pareja. O al menos eso es lo que dicen mis redes sociales.

La cuestión se torna, entonces, difícil. Porque no es una situación curable de la noche a la mañana. El escenario no es el mismo. Los carretes ya no presentan tantas posibilidades de conocer nuevas personas porque tus amigos después del asado tienen que acostar a los niños o llevar a la señora temprano al día siguiente ha hacer algo. Sí, parece que los primeros que dejaron la “posta” son los que pudieron tomar más agua, mientras uno va llegando muerto de cansancio hacia la meta final, con una sonrisa en la cara, celebrando el triunfo… pero cuando te das vuelta a celebrar con el resto… el resto está concentrado en su espacio privado, su íntimo círculo familiar.

Pero la historia no es la misma para todos. La historia se vive y se relata distinta. Tal vez lo que todos tenemos en común es que los inicios dan susto, los finales son tristes, pero es lo del medio lo que cuenta. Hay que saber recordar esto cuando estamos al comienzo de una historia. Siempre ten esperanza que las oportunidades llegarán cuando tengan que llegar. Y lo harán.

 

 

8 comentarios

kitty

26 de septiembre de 2013

Yo pase años en tu misma situación, hasta que un día me aburrí y dije: filo no estoy ni ahí, ahora disfrutare la vida como si mañana fuera el ultimo dia, sin miedo a equivocarme y sin preocuparme del que dirán, aproveche a mis papás y de hacer cosas que en pareja no se puede. Paso poco tiempo, y sin esperarlo volvió un novio de antaño que me apaño y ahora vivo feliz con él, en la misma de antes pero con él. No lo espere jamas pero se dio. Asi que a disfrutar de las cosas que si puedes hacer solo que un dia cuando estes en pareja, diras; Disfrute mi solteria a concho :D exitooo sii estas etapas pencas hay que disfrutarla y no darle tiempo a k nos hagan daño :*******

Caro

22 de septiembre de 2013

Me pasa lo mismo. Mis amigos ya tienen hogar, pareja o bien hijos. Mis hermanos los mismo. Pero también ocurre, al menos en mi caso, no tengo hijos porque no quiera, sino, porque una enfermedad me dejó sin útero y sin tener la posibilidad de tener hijos. Eso me conllevó a que me dejara mi pareja, a endeudarme y que hasta ahora sigo pagando una deuda millonaria de esa enfermedad, y trabajo de sol a sol para poder "sobrevivir". Aún así, es incómodo estar en una reunión con tus amigos y que el tema central sea el matrimonio, los hijos, etc, etc, etc. Muchos me dirán y ya me lo han dicho, que puedo adoptar, que ese hombre no era para mí; pero pasa el tiempo y la soledad se acrecenta más. Pero el vacío es inmenso. Pienso y siento que como personas podemos decir muchas cosas, pero que las palabras se las lleva el viento. Nadie se preocupa de esa persona que está "solita", no importa el por qué; a veces nos cuesta ser generosos sobretodo en fechas en que amerita la compañía y los conglomerados. Honestamente siento que es más agradecido y es más amigable y cariñoso un perrito callejero a quién le das un puñado de comida, que te mira con sus ojitos vidriosos y te mueve la cola que una persona que te palmotea la espalda y te da una sonrisa o te invita a emborracharte para que al otro día se olvide de ti por la resaca. Al menos el perro queda ahí esperándote al otro día....

Pau

19 de septiembre de 2013

Branko... tranquilo, no estas solo en esos dias... me ha pasado, pero sigo creyendo que todas las cosas... en su propio tiempo. Y lo otro... te has fijado que en la red social... nadie cuenta sus desgracias... a veces me hace sospechar. Un beos y que alegria leerte.

mt

17 de septiembre de 2013

Cada uno elige su camino y nunca es tarde para nada... hay algunas parejas que son infelices, siguen estando juntas y anhelan haber estado solas cuando todo fue empeorando y esta todo tan nublado que quedarse ahi parece ser la mejor opcion. Yo estoy del lado de los que parecen felices, pero en realidad solo hay desconfianza, costumbre pero mucho cariño y un bebe en camino ¿que hacer? si me preguntas creo que me gustaria estar soltera, estudiando y sin tantas dudas con un bebe en camino. Todo tiene sus ventajas y desventajas, del lado que estes siempre parece que el otro camino hubiese sido mejor. Lo importante es aprender, valorar las expreciencia adquirida y bueno nunca es tarde... siempre hay alguien que pude llegar a cambiar nuestro destino o bien nosotrso mismos girar el timon. saludos y que tengas unas lindas fiestas.

Paola

16 de septiembre de 2013

Sentí nostálgico este post. A veces queremos con todas nuestras fuerzas detener el tiempo y volver a pasar lo que vivimos tanto con amigos, parejas o simplemente momentos que lo pasaste el descueve. Pero Branko, las cosas cambian y los amigos también. Y como dice Verónica, sea porque queramos o no, las circunstancias cambian. Con mi mejor amiga casi no nos vemos. Yo: por mi hijo y familia. Ella: estudios. Pero en fin, me alegro y cada vez que puedo le coloco aun que sea un like en sus post sobre practica, examen aprobado o su cuenta regresiva para sus vacaciones... =)

Verónica

16 de septiembre de 2013

Yo creo que más que estar sól@ cuando los amigos ya han comenzado a hacer familia es un tema de actitud ante la vida... Personalmente tengo pareja y una bella hija y amig@s que están en la misma situación, pero su actitud y disposición cambia porque dicen "ahora tengo familia" o "no puedo por los niños", y yo creo que no pueden simplemente porque no quieren, el tener familia no significa que debes cambiar, eso es lo que muchos no comprenden... Saludos Branko, y que rico que estés devuelta!

pia

16 de septiembre de 2013

solo queria decir que justo hoy estaba vconversando con un amigo que le paso lo mismo que a ti, todos sus amigos estan casados o tienen pareja y estan formado su hogar y el comienza a sentirse que se va quedando a tras.. yo creo que lo mas importantes es disfrutar el momento que todo llegara a su tiempo..

Paula

16 de septiembre de 2013

Branko you are back!!! Excelente post....ANIMO!

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