19 de 07 de 2013

Benditos entre las mujeres

La vida me tocó rodeada de hombres. Cosas del karma o del destino, no lo sé. Tengo un único hermano y los primos de mi edad son hombres, y la más cercana a mí tenía seis años de diferencia. Unirse o morir era la consiga. Así que dejé las muñecas para la intimidad de mi casa, pero al cruzar la reja jugaba fútbol soccer, americano, corría en skate, patines y otros cuatro ruedas.

Con los años, me fui al otro extremo: colegio de puras mujeres, periodismo con 90% de concurrencia femenina, largos años de trabajo en revistas femeninas… Encontré sin duda mi lado más mina y me gustó. El problema de estar inserta en un mundo laboral tan femenino, es que te acostumbras a ciertos códigos y comportamientos, a vivir en esta tribu que se entiende bien, pero que se enrrolla eternamente y a veces también se envidia. Hace algunos meses, Cristóbal comenzó a trabajar con nosotros. Con 22 años, puros hombres en su familia y polola desde hace un tiempo, se unió a esta tribu laboral.  Este bendito entre todas las mujeres, nos ha dado una cuota de simplicidad, mesura y estabilidad que nos hacía falta. Su estadía ha sido una lección. ¿Por qué?

Porque a veces nos olvidamos de que lo mejor que tienen los hombres es que son tan diferentes… las hormonas los afectan menos, tienen el genio parejo, cuando dicen “A” es porque quieren decir “A”, esa capacidad de ver el problema y solucionarlo, sin darse demasiadas vueltas… en fin.

Nosotras somos “complejamente maravillosas”… y el mundo femenino es exquisito… por lo mismo veamos esa riqueza y no sigamos ninguneando a los hombres como me ha tocado ver últimamente. Son “simplemente maravillosos” también.

@Paula_Aviles

4 comentarios

Lara

28 de julio de 2013

En la universidad cuando tenemos que trabajar en equipo regularmente tengo mi grupo de amigas, con ellas trabajo en todos los proyectos, siempre lo planeamos, programamos reuniones, y nos hacemos muchas llamadas telefónicas hasta que el trabajo o investigación queda perfecta. En mi clase de verano no estaban ellas, así que me uní a un equipo de puros chicos, en menos de un minuto ya habíamos organizado lo que le tocaría investigar a cada quien, y en siguiente minuto ya estábamos en una mesa redonda poniendo manos a la obra al trabajo que con mis amigas nos hubiera tomado un día planear como hacerlo. Y al final el resultado fue un trabajo igual de bien hecho pero con menos complicaciones. Aveces las mujeres nos complicamos la vida demasiado!!!

Ángela

20 de julio de 2013

Me pasó igual... crecí entre puros hombres bueno y mi mamá. Todos mis hermanos eran hombres asi que tuve que crecer al estilo de ellos y no es que ahora sea poco femenina... al contrario ellos me cuidaron y me siguen cuidando siempre respetaron que fuera mujer aunque más de una vez me dijeron que mejor hubiese sido niño jaja. Pero es genial crecer entre hombres.

vale

19 de julio de 2013

a mi me pasa lo contrario, estudio una carrera de puros hombres, pase desde el kinder hasta 4to medio en colegios de mujeres y entre a la universidad a una carrera donde hay menos de 10 mujeres. es mas simple todo, las mujeres somos mas complicada en la convivencia del dia a dia, ellos hacen todo mas simple y te integran como uno mas :D aunque a veces hace falta pasar tiempo de mujeres.

Pamela

19 de julio de 2013

Es maravilloso trabajar entre hombres, en mi caso es lo contrario, soy la unica mujer entre 11 hombres, de entre 24 y 40 y tanto años. Me regalonean a veces,pero la mayoria me tratan como uno mas jajaja. Yo los prefiero sin duda ante las mujeres, el ambiente laboral es muy bueno y como bien decias, son super simples, prefiero esto que los cahuines y las envidias de las mujeres.

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