24 de 12 de 2012

“Ahora no, mejor mañana”: sequía sexual.

¿A quién no le ha pasado? Estás sola con tu pareja, él se empieza a acercar con un objetivo en mente –tener sexo–  y una piensa “mmm… parece que no tengo ganas” y la frase de oro brota de tu boca: “Ahora no, mejor mañana” o más rato o hasta nuevo aviso. Lo anterior es lo que he denominado (arbitrariamente) “conflicto de las ganas” y el cual se da generalmente cuando ya llevamos un tiempo con nuestra pareja, amigo con ventaja u otro.

En la gran mayoría de las relaciones amorosas partimos a un 100%, con ganas casi incontrolables de ver al sujeto en cuestión, pasar tiempo con él, los mensajes de texto van y vienen, y por supuesto las hormonas andan vueltas locas rogando por contacto físico. Todo es novedoso, excitante y las ganas están a la orden del día, en la conquista estás dispuesta a todo. Pero con el tiempo se van conociendo mejor, se afiata la relación y y lo que era novedoso se vuelve una parte más de nuestra vida. Todo bien hasta acá, pero no es raro que con la llegada de esa satisfacción personal que trae la consolidación de pareja, aparezcan en distintos momentos una baja del deseo sexual.

No tener ganas de tener sexo es más normal de lo que piensas, basta con escuchar a distintos grupos de mujeres, de distintas edades, constumbres y con distintas necesidades, para concluir que no es algo que le pasa sólo a algunas o a las que están mal con sus parejas, sino que a muchas les sucede que están bien en su relación, pero a la hora de los “quiubos” las ganas desaparecen. Esto parece ocurrir por distintas razones y a continuación les comento las conclusiones que he sacado en base a la experiencia de otras y de la propia.

Por una parte efectivamente la novedad pasó, no todo es sorpresa y tener ganas las 24 horas, volvemos a pensar en otras cosas que no sea tener sexo. ¿Significa eso que nunca más voy a tener ganas como antes? No, sólo que probablemente requerirá de un poco más de trabajo y empeño, es decir, tomar una actitud más activa en lo que concierne a tu sexualidad. Por una parte, tú y tu pareja son los principales actores de la relación, y como tales deben ser los primeros en volver a activar las cosas si se han enfriado. Las rutinas nos ordenan, pero a la larga aburren, por lo que parece importante ponerle un poco de sorpresa a las cosas. Pero esto no es todo, ambos deben estar dispuestos a ponerse las pilas porque de nada sirve que llegue uno de los dos con una “propuesta” o tomando la iniciativa mientras el otro lo mira con cara larga respondiendo “no seas ridículo” o “ahora no”.

Por otra parte muchas veces sucedes que al principio toda caricia termina inevitablemente en la cama, o al menos cuando se puede, lo que es muy entretenido y rico ¿o no? Pero a veces también quieres ver una película, que te hagan y hacer cariño sin que necesariamente eso termine en sexo. O sea, mi conclusión es la siguiente: con el tiempo así como es importante tener espacios donde despleguemos nuestra sexualidad también tiene un lugar espacial el de la ternura en la pareja, donde tocar al otro no sea sinónimo de terminar en la cama, de lo contrario aparece el fenomeno de la “mujer esquiva” que con un excelente dominio intenta evitar cualquier situación que pueda oler a sexo, limitando así las posibilidades de pasar un buen momento en pareja.

Por último, es una realidad que las relaciones se van enfriando si no se les pone empeño, y de esto no se salvan las relaciones sexuales. La ecuación es simple -o al menos así suena- a menor sexo, menores ganas de tenerlo, o su variación, mientras menos pensamos en sexo menos ganas tenemos de tenerlo. Una cosa son las legítimas ganas que todos -repito todos- tenemos de pasar por un par de veces y postergar tener relaciones o jugueteos sexuales para otro momento, pero ojo que esto no da chipe libre para siempre mostrarse reticente pues a la larga la perjudicada no es nadie más que tú misma. Si el deseo no vienen a uno, uno debe ir al deseo.

Algunos tips: deja la cabeza de lado, deja de pensar en la perturbante y paralizante frase “por qué no tengo ganas” y déjate llevar un poquito más, en el mejor de los casos sale todo bien y hasta se puede ir con un orgasmo para la casa y en el peor hay que seguir intentando y suerte para la próxima. El tema finalmente  es no abandonar la causa, deja de invertar excusas y disfruta un poco más. Recordemos que hay veces mejores que otras, pero eso no lo sabremos hasta que estemos ahí.

*Javiera Amengual es sicólogas clínica y escribirá sobre sexualidad cada 15 días. Deja un comentario y hazle tus consultas.

10 comentarios

pilar

16 de junio de 2013

a mi solo me pasa cuando estoy incomoda , por lo general cuando ese dia no me bañado :P

virginia

12 de enero de 2013

en mi caso es el el que esta cansado y no tiene ganas de hacerlo.y yo me siento rechazada. no me gusta buscarlo yo.para mi es el hombre el que tiene que buscar.y, si no tiene ganas de hacerlo se da media vuelta dandome la espalda y se pone a roncar.me encantaria que por lo menos me pueda abrazar o besar sin necesidad de otra cosa. un poco mas de ternura, romanticismo.en fin,solo lo hace cuando quiere sexo, y eso es lo que le reclamo a veces. pero lo sigue haciendo. me gustaria conocer la psiquis masculina en esos casos para entender si me ama por que le cuesta tanto abrazarme, besarme,cuando nos vamos a acostar, en cierta forma para descansar y para tener nuestro tiempo a solas. hace 1 año estamos juntos y en las vacaciones estamos con mis hijas. no tenemos mucho tiempo a solas.

Silvana

12 de enero de 2013

Chicas, mi humilde consejo: lean 50 Sombras de Grey! Después de 7 años de matrimonio, mi vida sexual no era todo lo intensa y entretenida que quería, pero ese libro me inspiró y me revolucionó las hormonas... Pero cuidado, que puede tener consecuencias: estoy esperando mi primer hijo! jojojojo.... mi marido y yo estamos felices, y nuestra vida sexual es muy activa y placentera.

D

31 de diciembre de 2012

Que buen artículo! Pensé que era la unica con esto...

tatiana

31 de diciembre de 2012

hola mi consulta es la sguiente es normal que en una relacion de 12 años de diferencia en este caso yo tengo 19 y el 31 a el no le den ganas de aser el amor tan seguido ???

mistica

30 de diciembre de 2012

me pasa a menudo el quiere y yo no tengo 13 años de casada y ya no me provoca pero cuando tengo el periodo me entra unas ganas de estar con mi esposo que aveces me quedo callada y no le digo nada me gustaria conocer mas del tema para poder solucionarlo

cami

27 de diciembre de 2012

si es verdad me pasa muy a menudo...me gustaría conocer las diferentes formas para poder solucionarlo.

GLORI

27 de diciembre de 2012

pues si aveces llegas a pensar pues ya que pase para que deje de estar molestando, y me deje dormir... pero pienso k es el animo de cada una por el estresss, losniños el trabajo etc.....

Tammylalaá

26 de diciembre de 2012

Pucha, con mi pololo nos pasa eso a menudo. Empezamos altiro a convivir - a medias, nos vemos todos los días y dormimos juntos pero cada uno tiene sus cosas en su respectivo depa- y no sé qué hacer, creo que es porque quizás nos precipitamos mucho, pero generalmente nos coordinamos bien. La lata es que se genere ese conflicto de ganas! con mi ex nunca nunca tuve ese problema, por qué habrá sido? :/

rosa

26 de diciembre de 2012

eso psa amenudo

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