03 de 08 de 2011

Sello K: Adelante Usted

Ayer estuve en un taco una hora y media. Cansado del twitter y de mi ultra repetido CD, me di el tiempo de observar a cada uno de quienes manejaban. Había de dos tipos, los que cedían el paso a quienes querían cambiarse de pista y los que aceleraban a 2 milímetros del de adelante para no dejar a nadie pasar, por mala leche o simplemente porque compartir espacio significaba menos para ellos. En la vida pasa lo mismo.

Hay quienes que por temor a sentirse menos exitosos, valorados e importantes van por la vida sin ceder. Porque callar en una reunión para que hable un colega, bajar el tono de voz en un panel de TV para que hable otro, dejar que pase la señora con un carro lleno en la caja del supermercado, escuchar (sin chistar) a la pareja cuando está criticando o frenar y dejar pasar al auto de al lado es simplemente perder.

Efectivamente están perdiendo. Están perdiendo una gran oportunidad. Porque el acto de ceder es como estar en una casa y abrir todas sus puertas y ventanas, se crean situaciones que jamás hubieran sucedido si no hubieses cedido. Escuchar otra opinión te da la oportunidad no sólo de contrarrestarla con buenos argumentos sino que también provee otra visión que puede fortalecer la tuya o bien hacerte entender que no tenías la razón. El no dar un paso atrás para que otro tome la batuta es bloquear toda entrada de luz y aire a la casa. Es saber de antemano cuál será el capítulo final: el que decidiste incluso antes de que comenzaras a hablar.

Ceder es una virtud. Quien cede tiene la curiosidad a flor de piel y quien lo hace está destinado a fortalecerse. En todos los ámbitos de la vida, en el amoroso, laboral, familiar e incluso personal. Hice los dos ejercicios en el taco. Fui el desgraciado que no cedió ni un milímetro de pavimento y fui el bienhechor que con un gesto le indicaba al de al lado que estaba bien que utilizara mi lugar, que compartía mi espacio para darle una oportunidad al otro. Siendo el malo estaba desesperado y cegado en mi propio espacio, palmoteando mi propio hombro cuando creía ganar una batalla campal por espacio citadino… sólo gane enemigos, una úlcera en la guata y llegué donde sabía que iba a llegar, a la oficina.

Pero cuando fui el bienhechor fue muy distinto. No sólo recibí como 5 sonrisas de personas que jamás he conocido, sino que el tramo se me hizo harto más corto y grato. Tomé otros caminos porque también me cedieron espacio. Ahora, claro que siguen existiendo los “no cededores”. Pero estaba bien, los que peleaban por su espacio estaban solos, con úlcera y sabían perfectamente donde iban a llegar, a su oficina, a hablar fuerte y pisotear al resto. Nada de inteligentes.

14 comentarios

rosario

09 de diciembre de 2011

totalmente de acuerdo!! Es increíble lo infinítamente más fácil y bonito que se vuelve todo (y uno mismo de paso) cuando somos amables.

Jacinta

02 de septiembre de 2011

Ceder te da vista panorámica, para poder ver y aprender taaaantooo de los otros!!! Saludos!!

Carla Montecinos

30 de agosto de 2011

Me reí mucho con el texto, y creo que cada persona que ha leído esto se ha sentido identificado en ambos aspectos, salvo por lo de la úlcera estomacal en mi caso si bien uno se sulfura me relajo a veces y hasta a propósito no dejo pasar a los prepotentes o a los que porque eres "mina" te echan el auto encima.......Porque no educar tan solo un poco a tanto ROTO y bien lo digo con sus letras, los reyes del volante o los que saben manejar!.....aplaudo a los amables y a los comprensivos también!! Branko, las úlceras no salen en la Guata,.......estomagoooooo!!! ajajjaja!!......................Saludos!

CLAU

19 de agosto de 2011

ja, yo hago de las dos un poco; no toco nunca la bocina, siempre me he preguntado si la gente de 3 autos mas atras del taco creeran que la bocina hace magia que por tocarla se moveran todos los autos delante de uno, lo encuentro francamente tonto tocar la bocina en un taco, es puro estresarse gratis, cuando me pasa eso generalmente canto o miro facebook en el celular, si estoy en esas calles que cuesta mucho pasar y veo que es una mujer o alguien con cara de simpatico le hago cambio de luces para que pase, ahora si es uno de esos idiotas que estan acelerando todo el rato mientras esperan pasar no estoy ni ahi y paso no mas, ayer de hecho, estaba en un semaforo y porque no avance un segundo después que cambió a verde el de atras empezo a tocarme la bocina y a hacerme gestos por el espejo, yo con mi mejor sonrisa lo mire por el espejo también y empecé a avanzar lentiiiiito para que el de atrás mas se picara jajajajjaajja...hago algo más, cuando alguien bota papeles por las ventanas de los autos les toco la bocina (ahi si la toco) y les hago un gesto de "que feo tirar basura por la ventana"..una vez me paré al lado del auto, le hice gestos para que parara la ventana y le dije "se le cayo una lata de bebida un poco más atras"...se puso colorado y se fue...me carga que boten basura....uuuuhhh no puedo dejar de decir esto "me carga por sobre manera esa gente que se estaciona en los estacinamientos reservados sin ningun motivo mas que caminar menos o no buscar un lugar".... me gustaria que les sacaran partes a todos por eso, que les cuesta caminar o perder 5' buscando un estacionamiento "normal"......yo respeto 100% esos estacionamientos y un día que estaba muy muy mal, cojeaba y todo quise ocupar uno y estaban todos llenos asi es que me tuve que poner al final (iba a la farmacia a comprar los medicamentos que me habian dado para esa lesion). Cuando volvi después de como 20' en un camino de 5' un hombre se iba subiendo muerto de la risa cargado de bolsas a uno de esos de minusvalidos...le pregunté donde habia dejado las muletas o cuantos meses de embarazo tenia que estaba estacionado ahí...me dijo que era su problema que el se estacionaba donde queria...le respondi que ojala nunca necesitara realmente un estacionamiento de esos y no encontrara ninguno....me fui enojadisima y desde esa vez con mayor razon nunca me estaciono en esos lugares......

Valeria

17 de agosto de 2011

jajajajajaj que maravilla de post. Yo siempre he sido copiloto y es tb estresante pero, mi novio no es estresado para manejar, lo que me estresan son justamente los estresados: aquellos que tienen la bocina pegada en la mano, que por no darte espacio te topan el auto, que bajan el vidrio para gritar cuanta cosa les pase por la mente y se sepan... y que rico es llegar a tu destino tranquilamente y salir de esa tortura que son los tacos. Y en la analogía de la vida cotidiana es bueno ser "malo y bueno" porque te da la oportunidad de estar en las dos veredas y poder ver las cosas de formas diferentes. Besos!

Nena

14 de agosto de 2011

Me encanto!!!!!! No soy de Santiago, soy a mucha honra una provinciana feliz de serlo, y aunque suena a una realidad de la Capital la verdad es que aca se vive igual, a veces tenemos tacos largos pero aqui como alla hay buenos y malos, pero realmente concuerdo con don Branko se siente mejor ser diferente y aunque el destino no varie y siempre se llegue a la oficina es indudble que el ser mas indulgente y ceder hace que la vida se vea diferente. Feliz de leer una opinion que te lleva a reflexionar!!!!! Gracias

Macarena

13 de agosto de 2011

que simple y bello inmediatamente te lleva a la reflexión y como las cosas sencillas que nos molestan cada día podemos llevarlas a otro plano , a otra mirada y sacarles buen provecho.

ejacquelin

09 de agosto de 2011

ser gentil en verdad no cuesta nada y trato de serlo siempre.Un saludo y un adios educado a un conductor malhumorado,tanto a el como a uno le reconforta el dia; ceder el puesto en una agotadora y larga fila a alguien mayor;ayudar a leer letreros muy pequeños a personas que no pueden ver bien; en fin tantos pequeños detalles que te pueden ,en una sonrisa,alegrar el alma.

María Pilar

06 de agosto de 2011

Hola a tod@s, me ha encantado la columna! Qué lástima que es muy poca la gente que se da el tiempo de reflexionar en cosas tan simples, pero que cambian el rumbo de nuestro día

Yesi

03 de agosto de 2011

Bella la columna, porque en estos tiempos de egoismo en los que nadie quiere ceder nos recuerda que existe otra maner de ver las cosas. Felicidades

Natty

03 de agosto de 2011

Yo tampoco tengo auto, ni soy de Santiago, pero cuando voy para allá saludo y me despido de los choferes y ellos me miran sorprendidos, pero TODOS me han devuelto el saludo siempre!! Sólo falta quienes tomen la inciativa y esa buena onda se va esparciendo como un buen germen =) Saludos!!

myriam

03 de agosto de 2011

Yo no ando en auto, pero si en transiasco y metro... y cuando somos bienhechores nos miran raro... La timedez de los chilenos, es lo que hace que actuen asi!!! lo se por q me pasa todos los dias el pedir permiso y dar las gracias con una sonrisa les es extraño... el resto de las mujeres piensan que eres una fresca buscavidas y lo que piensan los hombre... mmmm.... mejor ni hablar ;D Pero no sera eso lo que me quite esa buena costumbre!!! Saludos!!!!!!

Daniela

03 de agosto de 2011

Un agrado leer la columna de Branko cada semana

Tania

03 de agosto de 2011

ajjajaja me sentí identificada en los malos, sobretodo en las relaciones, como buena mujer, siempre se supone que tengo la razón y nunca pierdo!

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