11 de 03 de 2011

Reconócete bien

¿Cuántas veces al día nos miramos al espejo? Seguramente más de una. Para muchas este acto es casi un reflejo. Pero, ¿cuántas veces observamos detalladamente lo que hay en la imagen?

Los reflejos pueden ser muy poderosos cuando se toman en serio y, lamentablemente, muchas mujeres no son capaces de ir mas allá de una simple mirada superficial. Vernos al espejo nos hacer desnudar nuestra alma y encontrarnos con una esencia que está en constante cambio y que algunas veces nos asusta porque la desconocemos y no sabemos qué nos quiere decir. Al mirarnos al espejo, el alma nos quita el respiro y sólo nos lo devuelve si nos detenemos a escucharla. ¿Que hay detrás de esa imagen y de esa representación de nuestra apariencia?

Cuando decido mirarme al espejo en serio, lo hago para enfrentarme a mí misma, para dialogar con mi esencia de mujer y reencontrarme con mis sueños, miedos, anhelos y emociones más profundas. Confieso que muchas veces me miro y no me reconozco. El tiempo pasa, y la esencia de mujer se transforma constantemente y me confunde a ratos. ¿Quién eres? Qué quieres de mí? ¿Hacia dónde vas? Muchas preguntas asfixiantes me abordan y algunas veces no sé qué decir. No es fácil verse el alma al desnudo mirándose a los ojos, pero es necesario armarse de fuerza, respirar profundamente y darse un tiempo para descubrir y entender nuestra naturaleza y razón de existir.

¿Por qué no le dedicamos tiempo a nuestra alma? ¿Por qué nos consume el miedo al querer ver más allá de nuestro reflejo en el espejo? Quizás porque hay veces que el espejo refleja las distorsiones que uno tiene en la mente sobre la vida real y eso no es agradable verlo y nos hace sentir desprotegidas y más vulnerables al mundo exterior.

Lo maravilloso es que ese reflejo que vemos siempre está disponible a hablar y decirnos muchas cosas de nosotras mismas, pero no siempre estamos dispuestas a escucharle. Engañar al espejo es muy fácil, pero al reflejo que en el se proyecta, no. Podemos ponernos máscaras y maquillajes, pero si miramos bien, nuestra esencia sigue estando ahí, queriéndonos hablar, pidiéndonos a gritos que la escuchemos y que nos demos el tiempo para estar con ella a solas.

Siempre me ha gustado mucho el simbolismo de éste cuadro de Picasso. Es simplemente hermoso e incluso desgarrador si se mira en detalle: la mujer se maquilla para verse bonita para el mundo, pero el espejo la refleja llorando. Ella igualmente se abraza a su espejo, se abraza a sus esencia, a su alma, aunque esté triste.

Este post es una invitación a mirar esa imagen fragmentaria de nosotras mismas y a descifrarnos sin maquillaje. Las invito a un encuentro íntimo con sus miedos, secretos, sueños, fuerzas y vulnerabilidades. Las invito a escucharse, mirando cara a cara el alma al desnudo frente al espejo.

Un beso a todas,
Ale

7 comentarios

Arlette Villa

19 de marzo de 2011

La verdad siempre me miro en mi espejo para verme bien, pero nunca me dediqué a mirar mi interior, no me quise escuchar, no me quise aceptar y ya es tarde cometí errores que no quise ver al estar tan involucrada en cosas basicas de la vida diaria. Si me ubiera dado el tiempo de diagnostar mis errores y autocriticarme hoy todavía estaría con él y no se ubiera aburrido de hablarme y que no lo escuchara.

Kari Kari

14 de marzo de 2011

Sabes a mi me da miedo mirarme, de verdad a veces me asusto, no me gusta lo que veo, el sabado mi mamá me pidio un espejo pequeño para mirarse y me fue muy dificil encontrar uno ya que le conteste que tengo muy pocos en realidad solo tengo el del baño que ocupo cada vez que me lavo los dientes o la cara y uno que hay en el tocador de mi hija, que muy poca veces me miro y me dijo que eso estaba mal, no entre en detalles pero leyendo esto me queda claro un poco porque no lo hago quizas me da pena verme convertida en algo que quizas no quiero ser.

Cyn

11 de marzo de 2011

Mmm una vez en mi adolescencia me quede mirandome fijamente en el espejo sin pestañear fue raro porque senti que mi alma salia de mi y me veia desde arriba desde entonces que no me gustan los espejos

Denisse

11 de marzo de 2011

es muy cierto, nos miramos superficialmente, hay veces que me he mirado directamente a los ojos y sigo viendo a la niña que fui, una mirada inocente y curiosa, brillante, pero otras veces me asusto y no me reconozco....

Danismile

11 de marzo de 2011

Yo no recuerdo haberme visto al espejo y no haber arreglado algo de mí, ya sea el pelo, o la ropa.. o arreglarme el maquillaje. Es complicado, siempre nos gusta vernos lindas :) pero pocas veces para nosotras mismas, siempre para los demás, por el " que dirán? ", son cosas que hay que mejorar, que " TENEMOS " que mejorar esa parte, pero vivan los espejos!! que sería del mundo sin ellos.

Danismile

11 de marzo de 2011

Yo no recuerdo haberme visto al espejo y no haber arreglado algo de mí, ya sea el pelo, o la ropa.. o arreglarme el maquillaje. Es complicado, siempre nos gusta vernos lindas :) pero pocas veces para nosotras mismas, siempre para los demás, por el " que dirán? ", son cosas que hay que mejorar, que " TENEMOS "

Danismile

11 de marzo de 2011

Yo no recuerdo haberme visto al espejo y no haber arreglado algo de mí, ya sea el pelo, o la ropa.. o arreglarme el maquillaje. Es complicado, siempre nos gusta vernos lindas :) pero pocas veces para nosotras mismas, siempre para los demás, por el " que dirán? ", son cosas que hay que mejorar, que " TENEMOS "

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