
Hace unos días, escapando de los casi 40 grados de calor que hacen en Madrid actualmente, nos fuimos a Málaga, la tierra del guapetón Antonio Banderas, en busca de playa y sol. Allá nos esperaban dos queridos amigos de mi MBA para salir a navegar por el maravilloso mar Mediterráneo. Mientras navegábamos, vimos a lo lejos delfines. Suavemente nos acercamos para no espantarlos y nos dimos cuenta que habían dos muy juguetones que parecían ser crías. Mi amigo y capitán del barco nos dijo que abriéramos bien los ojos ya que en general, nunca andan solos y seguro habían más por los alrededores. Dicho y hecho… de repente divisamos cerca se diez nadando a toda velocidad y saltando en medio del mar. Nos acercamos un poco mas, y con las olas que provocábamos al navegar con el barco se pusieron todos en línea y se pusieron a surfear mostrándonos su habilidades. Todo un espectáculo. La verdad es que yo había tenido el gusto de ver delfines en varias ocasiones, pero nunca en su habitat natural. Saqué mi cámara para dejar ese momento registrado. Hipnotizados admirando esta maravilla de animal, mi amigo nos comentó lo mucho que le apasiona el mar y nos confesó que si tuviera que ser un animal, sería un delfín. Divertidos, bailarines, surfistas, acróbatas profesionales, súper queridos y admirados, simpáticos, inteligentes y juguetones.
De su comentario, y no se si mareados por el sol o aún bajo a hipnosis “delfinística”, empezamos a hablar sobre qué animal nos gustaría ser. Mi amiga, sin mucho pensarlo, dijo que a ella le gustaría ser un oso panda, y la verdad que me cuadra completamente su elección. Sutil, elegante, cariñosa, positiva y alegre. Mientras lo decía, la miraba y la veía convertida es su animal. Mi marido dijo que el sería un búfalo. Luchador, fuerte, defensor de los suyos. ¡Qué mejor elección! Cuando llegó mi turno,no lo tenía tan claro y no sabía que contestar.
En el colegio y en la universidad mis amigos me dicen jirafa, por lo alta y larga, pero la verdad es que no me he sentido nunca muy representada con ella. En el horóscopo chino soy serpiente, y a pesar que me gustan mucho, tampoco me sentí reflejada. Así que sin una respuesta concreta, me quedé pensando… Si fuera una animal, ¿cuál me gustaría ser? Aún no logro encontrar uno, podría ser una pantera o un flamenco perdido en el desierto de Atacama o un pájaro para volar por el mundo. No sé. Prometo seguir pensándolo y encontrar mi representación animalesca. Y ustedes, con que animal se sienten representadas?
Espero sus comentarios, a ver si me inspiro y encuentro el mío.
Un beso a todas,
Les dejo las fotos que tomé.
Ale
